La fe ciega de los fabricantes en los traductores automáticos

Compramos una olla. Cuando la voy a lavar, en el fondo, encuentro las instrucciones que he puesto encabezando estas líneas.

Me detengo y me pongo a leer, que nunca se sabe. En el texo, generoso en detalles incomprensibles, encuentro algunas perlas.

Antes de utilizar este medicamento, y aftereach, lavar con agua tibia y jabón…

Y yo que pensaba que había comprado una olla.

No deje hervir la olla seca, y no calentar la sarten cuando estan vacios de liquido hormiga.

¡Dios! ¡Me voy a cargar la sartén! (¿yo no había comprado una olla?) ¿Dónde consigo a estas horas líquido hormiga? ¿Y qué es líquido hormiga?

Y el colmo. Esto ya me ha inquietado de verdad:

Si esto sucede limpia tan pronto como sea posible o en el uso de ciertos circumstancesthe de detergente biologico puede ser utilizado con agua hirviendo. O bien salen de ememigo de una hora a durante la noche.

¡Mierda! O sea, a dejar la olla encerrada bajo llave por la noche no sea que ciertos circumstancesthe salgan a por mí de madrugada pensando que soy el enemigo (o peor: un “ememigo”).

Y todavía sigo con la duda de si lo que he comprado es una olla o qué coño es.

Disclaimer: este post ha sido elaborado sin dañar ningún diccionario, en compensación por todos los que murieron al realizar el texto citado. Por lo menos, quienes no salieron heridas entonces fueron las tildes, porque no usaron ninguna.


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