Sus padres fueron asesinados de pequeño. Heredó una fortuna y la dilapidó en furcias, drogas y caprichos lujosos que más tarde le embargaron. Ahora duerme en la calle, vestido con un chándal gris y arropado con una manta negra.

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *