capturapaEsta es una reflexión muy particular acerca de un tema muy concreto: mis webcomics y su formato. Así que no creo que sea para todo el mundo, por lo que os emplazo a cerrar la pestaña de esta entrada y seguir vuestro camino, que el texto es largo. Ahora, si os interesa el tema (de manera particular o general), seguid adelante.

Desde hace algún tiempo, vengo dándole vueltas a un tema: ¿qué formato utilizar para los webcomics? Concretamente, para mis webcomics, los de Proyecto Autodidacta. Desde los inicios del proyecto, me he ceñido siempre al formato rectangular vertical, con una proporción aproximada al A4. La razón principal era (y es) que fuera posible imprimirlos sin dificultad.

Sin embargo, con el auge de los lectores electrónicos (lease tablets, eReaders variados, teléfonos móviles y dispositivos por el estilo), ¿ha llegado el momento de dejar de pensar en el papel y pensar únicamente en el formato electrónico, aprovechando las virtudes que nos ofrece?

Dado que se tratan de comics con pretensiones educativas, una de las razones de utilizar este medio de comunicación (aparte de ser el que más me gusta y adoro) es porque la fragmentación de la información en trozos pequeños facilita su asimilación, al mismo tiempo que los dibujos la refuerzan. Ahora bien, ¿en qué medida afectaría la presentación de viñetas de manera individual a esta característica hecho del cómic? Habitualmente, yo no juego mucho con la página, que viene a ser apenas un soporte para las viñetas. En ocasiones, me he lanzado con una splashpage, pero nada más. No busco el efectismo narrativo. Para lo que cuento, es mejor explicaciones someras, limitadas a entre seis y nueve viñetas por página (a veces menos).

Por ello, me estoy planteando un cambio de formato. Oh, nada radical: es decir, que no dejaría de hacer los comics tal y como los estoy haciendo hasta ahora. Pero estaba pensando en probar otros formatos, como el de un PDF empotrado con formato de presentación (vamos, algo así a lo de Slideshare) para realizar pequeñas cosas. De hecho, me lancé e hice una pequeña prueba que podéis ver a continuación:

Lo que me preocupa en cierta medida (que no deja de ser una preocupación un poco ociosa, hija de reflexiones ocasionales) es en como afectará a la asimilación de la información por parte del lector. Creo que el hecho de que se terminase imponiendo el formato de rectángulo vertical sobre el horizontal (ay, aquellos cuadernillos del «Guerrero del antifaz» de mi infancia…) es, mercado aparte, que resulta más fácil de leer porque el ojo tiene que desplazarse menos (no tengo ninguna fuente de esto, pero sospecho que es así). Pasar de un formato vertical a uno horizontal debería obligar a centrar la «acción» en eso, en el centro, dejando bastante aire alrededor en lugar de saturar la viñeta (¿sería diapositiva en este caso?) aprovechando todo el espacio disponible para incluir más información. Es decir, algo así como lo que ya he hecho al adaptar páginas que tenía ya creadas para publicarlas en Google+ y que lo podéis ver en la presentación que hay sobre este párrafo. Aunque sospecho que eso del «aire» lo he incumplido un poco.

Tomando esto como regla de oro, el obstáculo mayor que queda es que para mostrar más información se le obliga al lector a ejecutar más acciones. Midiéndolo en viñetas y quedándome con el promedio de seis por página, mientras que antes para leer doce viñetas debía hacer un clic, ahora debería hacer doce clics, uno por viñeta. Sin embargo, puede detenerse más tiempo en cada una, ya que no hay la «presión» que ejerce la misma página para que continuemos leyendo (¿me explico?).

Y hay otro aspecto digno de considerar: el atractivo visual. Al igual que las modernas «infografías» que surgen como setas por todas partes de la web, una página ejerce un mayor atractivo visual que una presentación, que además obliga a una acción mayor (hacer varios clics) que la una página (descender visualmente por ella o, a lo más, hacer un scroll para terminar de verla). Cuando vemos algo que contiene bastante información en un solo golpe de vista, tendemos a fijarnos más. Si nos exige algo más, como varias acciones físicas, a menos que el tema nos interese mucho, lo terminamos dejando de lado. ¿Se puede considerar al scroll una acción al mismo nivel que el clic?

Ahora bien, el formato «presentación» resulta mucho más adecuado para su visualización en dispositivos móviles. Empezando porque exige una acción menos compleja que la de un ordenador de escritorio (apuntar+hacer clic contra hacer un «tap»). Pero además, para mí como autor, me resulta mucho más fácil asegurarme de que la historia se va a ver leer bien en cualquier dispositivo usando el formato «presentación» que usando el formato «página» estándar. Como no sé desde que dispositivo van a acceder mis lectores, me aseguro de que utilizo el formato que tiene más posibilidades de leerse bien en todas partes.

Y con esto volvemos al principio. Porque el formato «presentación» deja muy de lado la posibilidad de imprimirse. Utilizarlo no deja de ser un acto que lleva implícito el rechazo al papel. De ahí mi pregunta: ¿ha llegado el momento de aceptar un futuro en el que el uso del papel será mucho menor y elaborar los (mis) comics pensando que se van a leer desde dispositivos móviles y no en papel o en un ordenador de escritorio?

Mi pregunta tiene mucho de retórica, la verdad. Seguramente, terminaré haciendo algunas pruebas (como la que hice) a ver como sale el experimento: no solamente que tan efectivo resulta a nivel narrativo, sino también que tanto esfuerzo representa y que beneficios (de todo tipo) reporta. Sin embargo, si habéis llegado hasta aquí, se agradece cualquier comentario.


3 comentarios

DvGProducciones · enero 25, 2012 a las 3:32 am

Yo nunca dejaria de pensar en el formato para papel..

Jose Alcántara · febrero 4, 2012 a las 1:15 pm

Me ha gustado, qué sencillo. Qué falta hacer ser más «pesado» con estas cosas, nos quejamos de que los últimos usuarios que llegaron a la Red «no la saben usar», pero es que el proyecto autodidacta es de las pocas iniciativas que conozco que se sostienen en el tiempo y, sobre todo, siguen en pie. En los 90 todo el mundo hacía «alfabetización digital», y se logró incluir a una generación muy bien formada. A los del 00 los dejamos (un poco todos) colgados.

¡gracias por tu curro, Iván!

PD. Blogger por algún motivo no me reconoce el openid 🙁

    Iván Lasso · febrero 4, 2012 a las 7:44 pm

    Muchas gracias, Jose. Tienes razón en que las «obviedades» del uso de la red no son tales para muchos y que conviene recordarlas cuanto más, mejor.

    Por algún motivo, en Blogger pareciera que las cosas funcionan a veces sí, a veces no :S

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