«The DC Comics Guide to Writing Comics» de Dennis O’Neil es uno de los libros más cortos de su tipo que he leído y su impacto en mí ha sido inversamente proporcional a su extensión. Tampoco es que dijese mucho que no supiera (aunque algo había), pero quizá es por quién lo dice, Dennis O’Neil, un autor cuya obra ha estado muy presente en mi vida. Por cierto, que mi obra favorita suya es su etapa en Question, a finales de los 80.

El caso es que este libro en cuestión comienza con estos párrafos:

Here’s what I’d like you to do for me:

Make me laugh. Make me cry. Tell me my place in the world. Lift me out of my skin and place me in another. Show me places I have never visited and carry me to the ends of time and space. Give my demons names and help me to confront them. Demonstrate for me possibilities I’ve never thought of and present me with heroes who will give me courage and hope. Ease my sorrows and increase my joy. Teach me compassion. Entertain and enchant and enlighten me.

Tell me a story.

Qué en español se puede traducir como:

Esto es lo que me gustaría que hicieras por mí:

Hazme reír. Hazme llorar. Dime cuál es mi lugar en el mundo. Sácame de mi piel y colócame en otra. Muéstrame lugares que nunca he visitado y llévame hasta el fin del tiempo y el espacio. Dale nombres a mis demonios y ayúdame a enfrentarlos. Demuéstrame posibilidades que nunca he pensado y preséntame héroes que me den valor y esperanza. Alivia mis penas y aumenta mi alegría. Enséñame a tener compasión. Entretenme, deleitame e ilumíname.

Cuéntame una historia.

Quizá fue que estaba muy sensible, o tal vez que tocó una fibra delicada dentro de mí, o que era la pieza que faltaba en el rompecabezas que en ese momento trataba de ordenar en mi cabeza. O a lo mejor fue todo eso al mismo tiempo o nada de ello. Pero, por alguna razón, esta introducción me hizo estremecer. Estaba ante algo importante y tuve la necesidad imperiosa de guardarlo y, después, de compartirlo.

Tal vez porque es una de las mejores definiciones que he visto de lo que es una historia y de lo que hace un escritor de ficción.

Al parecer, hay personas que desprecian la ficción con demasiada ligereza, como si no fuese algo útil. Y aunque no me gusta plantearlo dentro de esa lógica, a veces es necesario hacerlo. Así que, si alguien te pregunta para que sirve la ficción, para que sirve una historia, puedes darle esta respuesta construida a partir de las palabras de Dennis O’Neil:

Una historia te hace reír, te hace llorar. Te dice cuál es tu lugar en el mundo. Te saca de tu piel y te coloca en otra. Te muestra lugares que nunca has visitado y te lleva hasta el final del tiempo y el espacio. Le da nombre a tus demonios y te ayuda a enfrentarlos. Te demuestra posibilidades que nunca has pensado y te presenta héroes que te dan valor y esperanza. Alivia tus penas y aumenta tu alegría. Te enseña a tener compasión. Te entretiene, te deleita, te ilumina.

Categorías: Escribir

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