Archivo número 4. Nombre: 004. Como me de por “limpiar” el disco duro y le de a esa función tan simpática de algún que otro programa de encontrar archivos repetidos por nombre y luego aplaste shift+supr… Mejor me hago yo un ctrl+alt+supr. No. Imposible. Como me vaya a intentar dormir ahora, sólo voy a conseguir pasarme hasta las tantas viendo la tele y mañana, cuando quiera subir esto a Internet y Blogger me pida un nombre, me voy a mandar a la recontra… Bueno, hasta sin insultos me he quedao. Uy, mira tu, hasta sin letras. Se me cayó la de, ¿o sólo se calló?

Desvarío. Me voy a comer “un bollo con pan de ayer”, en honor a Sabina, mira por donde.

Voy a girarme a coger el bollo y me acuerdo de mis alumnos. El otro día les dije “Tenéis hasta que termine el taller para darme el nombre de vuestro blog”. Ahí sí que era yo valiente, ¿eh? Ahí sí que estaba crecidito y con los huevos bien puestos. Y al terminar, me los dieron. Ole, sus huevos. ¿Y yo? Pues mira… esqueyonoquierocaerenloserroresquecayeronellosyque… Bueno, ya. Sí. Mejor, cojo el bollo y me lo como.

Pues mira tú por donde, pues mira tú que bien, que ya ha llegado el día… y me han mandado al sofá. El amor de mi vida me ha dicho que necesita la compu para hacer un trabajo de la universidad y, con total falta de respeto por mi vena creadora y por mi racha inspirada para transmutar mis frustraciones en chorradas, me acaba de largar del teclado y me ha dado un pudín como toda indemnización. Bueno, al menos es de vainilla, digo como un desempleado después de un contrato de tres meses. No sé por qué estudia periodismo. De empresaria le iría muy bien. Ya me imagino: “No necesitamos más sus servicios. Como usted tenía un contrato de un año, tiene derecho a 12 pudines y a un pan con cola”. O en una entrevista de personal: “¿A cuántos pudines aspira al mes?”.

Je. Este es el siglo XXI. Ya no discutes con tu pareja: te metes con ella por medio de un blog, que eso de decir las cosas a la cara ya no se lleva, y mucho menos insultarse. Que pa’ algo está Internet.

Bueno, le voy a leer lo que acabo de escribir y si me lo aprueba, pues sigo con mi odisea personal.

Mierda. Me lo aprobó. Y yo que pensaba alzar clamorosa mi voz en contra de la censura dentro de la mutua convivencia… Ya iba a entonar yo… “Alzaos, maridos oprimidos de la tierra, novios sojuzgados…”. Pero no, va ella y me deja sin piso, como siempre. Si es que es un sol. Por algo la amo.

Eso me fuerza a volver a tomar el hilo anterior.

El nombre.

Sí, el nombre.

Oh.

¿Ya he dicho que estoy escribiendo en una Palm y que por eso lo hago desde un sofá?

– NO, NI FALTA QUE HACE. UN NOMBRE. YA.

Esa es mi conciencia, que habla como La Muerte de Pratchett. Que cosa tan curiosa.

– DEJA DE ESCRIBIR TONTERÍAS. UN NOMBRE. YA.

¿Te has dado cuenta tú, oh sin par conciencia, que si no escribiese tonterías tú no tendrías consciencia de tu existencia?

– BASTA.BUSCA UN NOMBRE YA.

Pues no coló. De ti para mí que es que me salió el final de la frase un poco liado. Eso es por hacerme el interesante.

– ¿ACASO QUIERES ESCRIBIR UN BLOG ACERCA DE PONERLE UN NOMBRE A UN BLOG?

Eso, ahí está. Siempre con sus golpes bajos. Bueno, pero no deja de tener razón. Por lo menos, original sí sería…

– NOMBRE. YA.

Vale, vale. Tregua. Comparto contigo el pudín y así te callas un poquito y yo pienso. ¿Sí?

– … BUENO.

Categorías: Varios

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *