Si, como dice el Doctor, «los inteligentes somos lentos», yo debo ser inteligente de la hostia, porque he tardado un buen puñado de años en empezar a hacer algo que resulta obvio cuando uno lo piensa dos veces: trasladar mi perfil laboral y mi oferta de servicios a mi otro sitio web, Proyecto Autodidacta, aquel por el que soy más conocido.

Nunca tuve claro para qué tener este blog. Al principio, tonteé con intentar ganar dinero con él (muy al principio). Luego, simplemente me sirvió como herramienta de expresión, pero sin tener muy claro en qué dirección. Este sitio se convirtió en un cajón de sastre (aunque más desastre que otra cosa). Aquí cayó de todo: desde cuentos hasta tutoriales, pasando por las reseñas de mis actividades públicas, cuando las he hecho y cuando me he acordado de reseñarlas, que en computo global he hecho más de las que he hablado.

Por estos lares, las visitas nunca han sido tan pródigas como en Proyecto Autodidacta. Y sin embargo me empeñé en que este lugar albergase lo que se suele llamar mi marca personal, la cual está más ligada con el otro sitio. Esto fue algo que nunca me convenció, pero tampoco estaba convencido de otra cosa, así que lo dejé como estaba. Hasta ahora.

Este año he decidido empezar una mudanza de los tereques marcapersonales hacia allá. Muchos de estos reconozco que solo están en mi cabeza: un currículum más detallado, una oferta más clara de servicios y hasta de cursos, etc. Pero mentalmente necesito depositarlos allí, y comunicarlo a través de aquí es una manera de hacerlo. También irán a parar allí cosas como entrevistas que me hagan relacionadas con Proyecto Autodidacta principalmente, reseñas de talleres y charlas, y participaciones en actividades relacionadas con la informática y la cultura digital. Por ejemplo, hace unos meses me hicieron una entrevista y ya la he reseñado por allá. Igualmente, allí irá a parar otra entrevista más reciente que además incluyó una colaboración comiquera. Bueno, esta última es probable que a lo mejor también pase por aquí, a modo de crossover. O no. O yo qué sé.

También se irá allí la portada de este sitio. Sí, esta que tiene un aspecto como profesional, muy profesional (¿soy yo o me estoy pasando con las referencias a Airbag?). Igualmente, allí se irán páginas como la de servicios. No será una mudanza inmediata, pero en algún momento ocurrirá.

¿Y para qué quedará este sitio? Pues para todo lo demás al margen de lo laboral. Quedará para mis cómics de Todos menos tú cuando los haga. Quedará para cuentos y demás cosas literarias y creativas. Y también para opiniones de todo tipo, cuando me apetezca darlas, algo que no suele ser muy habitual. Es decir, para lo mismo que hasta ahora, solo que sin la parte relacionada a la informática y la cultura digital.

Me gustaría darle un giro más hacia el tema de la creatividad, hacia mi faceta más literaria, pero es algo que en estos momentos no me siento capaz de asumir como un compromiso. A pesar de ello, esa es la orientación que tengo en mi cabeza y espero que se vaya reflejando poco a poco.

Dicho todo esto, ya no tengo más que añadir. Así que nada, circule. Aquí no hay nada que ver. Siga su camino y vaya por la sombra.

Oh, ah, claro. Y gracias por leer y estar ahí.

Categorías: Varios

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