Lees largos tutoriales acerca de como implementar este u otro sistema de productividad; extensos y profusos artículos en blogs con listas de métodos y consejos; libros exhaustivos que, rozando la autoayuda, te prometen ser la herramienta definitiva. Pero nada.

Haces cambios, afinas procesos, ajustas tuercas y tornillos. Te construyes tu propio método productivo. La cosa funciona. La cosa falla. Vuelves a intentarlo.

Y así, día tras día. Como debe ser. No hay nada perfecto, te repites. Pero siempre hay una piedrita en el zapato que te molesta. Y es exactamente la misma con la que siempre tropiezas. Como puede ser así, no lo sabes. Debe de ser por cosas de la cuántica.

Y entonces, un buen día, lees una cita en un blog. Y algo hace clic en tu cabeza:

Muchos de quienes sueñan con una carrera artística, quizá casi todos, se retirarán no por los muy previsibles y muy encomiados inconvenientes -la crítica, la inseguridad en el empleo, los rigores del oficio, la volubilidad del público, la posible falta de talento-, sino porque no están capacitados para una vida de autodirección. La pregunta terrorífica, para ellos, no es “¿Cómo puedo servir a mi oficio?”, ni siquiera “¿Cómo me voy a ganar la vida”, sino “¿Qué se supone que voy a hacer hoy?”.

Seguirás leyendo tutoriales, artículos y libros. Por supuesto. Pero la frase ya activo algo, ya cambió algo, ya tocó algo en tu interior. Tal vez es que te dejó sin aire como un puñetazo en el estómago. O el puñetazo fue a la mandíbula, por bocazas. O fue una de esas collejas que te dejan el cerebro vibrando. Que fue un golpe, eso es seguro. Tanto como que consiguió encajar dentro de ti unas piezas que estaban sueltas.

Seguirás leyendo, por supuesto. Siempre se aprende algo nuevo. Pero ahora lo harás también con la esperanza de encontrarte otra vez con otra frase que haga clic.

Que siempre quedan piezas sueltas que encajar.

IMAGEN: Alexas_Fotos

Categorías: Frases

2 commentarios

Exequiel · septiembre 7, 2015 a las 1:45 pm

Mi mujer siempre dice «de la carrera no se va a egresar el más inteligente; se va egresar el que sepa se autosuficiente y los perseverantes». Lo mismo veo en cualquier carrera artística, sólo los perseverantes y los autosuficientes llegan a algo, el resto se decanta. Duele, pero se nota. A mi me pasó con todos los blogs que empecé, espero que este ultimo, al empezar a planificarlo, tenga vida útil.

Nos seguimos leyendo, Mr!

    Iván Lasso · septiembre 10, 2015 a las 4:07 pm

    Tienes razón. Gracias por tu comentario y te deseo mucha suerte con el nuevo blog. Por cierto, que lo de planificarlo es una muy buena idea: ayuda muchísimo.

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