¿Se podría usar Pinterest para contar una historia? Eso fue lo que me pregunté, así que decidí hacer un modesto experimento.

La regla básica era contar una historia en la descripción de los pines de un tablero. Las imágenes, como es lógico, deberían ir en consonancia con lo que se contase.

Mi idea primigenia era elaborar primero la historia y a continuación buscar las imágenes que la acompañasen. Sin embargo, me dejé llevar y seguí un camino diferente: tomar como punto de partida una imagen y luego ir haciendo evolucionar la historia en base a ella y a la que considerase más oportuno que viniese a continuación. El resultado final no es una gran historia, pero como ejercicio creativo me ha parecido interesante.

De modo que la respuesta a la pregunta de “¿Se podría usar Pinterest para contar una historia?” creo podría ser “Sí”, aunque no resulte la plataforma más cómoda para hacerlo. Si quieres saber como lo hice, a continuación te lo describo. Si lo que quieres es ver el resultado final, aquí está el tablero y puedes ver también los pines insertados más abajo, después de mi parrafada.

El problema de contar una historia en Pinterest usando un tablero específico para ello es que la herramienta nos va mostrando los pines en orden cronológico inverso. Esto, en principio, solo ofrece el obstáculo de que debemos explicarle al lector (en la descripción del tablero, por ejemplo) que tiene que empezar a leer desde el final del tablero hasta el principio.

Como no me convencía lo de esta explicación, decidí hacerlo de otra forma. Primero, empecé a publicar la historia en un tablero privado. En él, como he dicho, fueron apareciendo los pines en orden cronológico inverso. Cada pin que publicaba incluía un número al inicio para no perderme.

A continuación, con la historia ya concluida, cree otro tablero: el definitivo. Desde el tablero secreto fui moviendo cada pin de manera individual (hay como hacerlo en bloque, pero no cumpliría mi propósito) al definitivo con orden inverso: primero el 13, luego el 12, el 11 y así. El resultado final fue un tablero con los pines en orden.

O eso creía. Porque había otro problema, este insalvable: Pinterest nos ordena (o desordena) los pines para que encajen en la interfaz, de manera que se nos va a la porra el orden, aunque sea inverso. Por mucho que vayas leyendo de izquierda a derecha, en algún momento, en función de la extensión de la descripción y del tamaño de la imagen, es posible que el pin se coloque un poco más arriba o un poco más abajo y se vaya todo al traste. Por lo tanto, resulta imprescindible que el lector permanezca atento al número incluido al inicio de la descripción para seguir correctamente el orden de la historia. Y eso sin contar con que tú no te descuides y coloques mal los pines, que es lo que me ha pasado (solo una vez, para mi descargo).

Todo podría finalizar ahí, si no salimos de la plataforma. Ahora bien, si hacemos uso de su función de insertar pines, la cosa cambia. Podemos llevarnos la historia a nuestro blog, como es este caso, y colocar uno a uno cada pin en el orden correcto. El resultado, estéticamente, variará un poquito según el diseño de cada blog (más específicamente: según el ancho), pero creo que queda mucho mejor que dentro de Pinterest. Al menos, más legible. El resultado está en este mismo post, al final del todo.

Lo cierto es que el experimento me parece satisfactorio. Obviamente, no puede abandonar la plataforma original, por muy incrustado que esté en otras partes, debido a que las imágenes son cada una de su autor (por cierto, que sobre este tema también podríamos hacer unos cuantos cuestionamientos, pero por el momento prefiero dejarlo ahí). Pero como ejercicio creativo me ha parecido enriquecedor y es posible que lo repita en algún momento, ya sea con otra historia “larga” o con microcuentos, cada uno en un pin, algo que resulta por lo menos más cómodo.

Si alguien se anima a repetir esta experiencia (quizá alguien lo haya hecho también ya y agradecería enlaces para poder ver los resultados), aquí van algunos datos a tener en cuenta:

  • El límite para las descripciones en Pinterest es de 500 caracteres. Si te pasas, no puedes publicar hasta que la acortes.
  • Las descripciones no aceptan ningún tipo de formato. Ni siquiera los saltos de línea o de párrafo. Es decir, que lo que cuentes va en un solo párrafo.
  • Lo dicho antes: los pines aparecen en los tableros en orden cronológico inverso: los más recientes primero. Si escribes directamente en Pinterest, mejor primero publicar en un tablero secreto y luego pasarlo a uno público. A menos que no te importe que usuario tenga que ir de abajo a arriba.

Y ahora sí, aquí está el resultado de mi experimento:

Huida



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