apuntes

Haz primero lo más desagradable [apunte]


Todos tenemos tareas que nos desagradan profundamente, desde cosas muy simples hasta muy complejas. Estas tareas se pueden convertir en ocasiones en graves obstáculos que nos impidan seguir adelante. Para evitarlo, lo mejor es tomar el toro por los cuernos y hacerlas primero: colocarlas en lo más alto de nuestra lista de tareas y llevarlas a cabo cuanto antes para quitárnoslas de encima.

Argumentos a favor de este proceder no faltan. Por ejemplo, hay estudios que dicen que nuestra voluntad es finita, por lo que nada mejor que hacer uso de ella cuando todavía está fresca por la mañana, no sea que más tarde se nos agote. Aunque esto de la voluntad limitada parece que es algo cuestionable, contar con que nuestras reservas no son infinitas nos puede servir como herramienta para pegarnos un empujón y acabar de una vez por todas esa tarea que tanto nos molesta.

La sabiduría popular también nos indica que no es mala idea organizar nuestro día poniendo lo más pesado al principio de él. Dice un proverbio inglés: “Si empiezas el día tragándote una rana viva, el resto del día te parecerá mejor”. Y es este proverbio en el que se basa Miguel de Luis para explicarnos como comernos el sapo nuestro de cada día (vía Yoriento, por cierto):

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El sapito sabe mejor en el desayuno.

Camino malo, pasarlo pronto -Mi abuela.

En un camino infestado de bandoleros, más te vale ir ágil compañero. Entre antes salgas de allí tanto mejor. Así que si tienes alguna tarea que odias, cúmplela lo antes posible. Ya, ahora. Pasa de comentar en este blog (y mira que me gusta que me comenten). Términalo ya y el resto del día te irá mejor.
Sino tu sapo se hará más grande y feo y sabrá a:

No mamá, por favor, seré bueno, te lo prometo, pero no quiero comerme eso. – Mi hermanito el flacucho.

En otras palabras, tus deberes llevarán una fea colección de marcas negativas, perderás información vital de tu correo electrónico, email y twitter, mientras te pasas el día con el spam y, lo mejor de todo, una llamada telefónica de la Hacienda del Estado te recordará que las matemáticas creativas y las leyes se llevan fatal. Y durante todo el tiempo de tu procrastinación (“dejar para luego”) tu memoria te recordará constantemente lo que tienes que hacer, destrozándote la concentración y machando tu creatividad.
¿Para evitar todo esto? Hazlo ya, hazlo bien y disfruta del resto del día.

Por lo tanto, parece que no es tan mala idea tener como regla, cuando aparezca una tarea desagradable, hacerla cuanto antes o, por lo menos, ponerla en lo más alto de nuestra lista de tareas del día siguiente para desembarazarnos de ella lo más pronto posible.

Este post es un apunte de un trabajo en desarrollo. Puedes ver aquí otros apuntes que se vayan añadiendo.

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