Viene esta vez la recopilación semanal de enlaces menos cargada de lo habitual. Y es a propósito. Me he dado cuenta de que a veces me da por engrosarla por el mero hecho de hacerlo, así que he tratado de limitarme un poco en esta ocasión.

No se cuanto me durará esta dieta, pero por el momento espero no pasarme de los 20 enlaces semanales. Y eso como límite, claro, que en esta ocasión no he llegado ni a los 15. Pero eso no quiere decir que si nos pusiesemos a leerlos todos, nos llevaría poco tiempo. Que vá, que hay unos cuantos tan largos como jugosos.

Ya sabéis: todos los enlaces que aparecen en esta sección se encuentran recopilados en mis revistas de Flipboard OMA Readings y Escribiduría por si os apetece bucear en ellos.

Dicho todo esto, vamos con los enlaces.

Hay muchas variantes de ese intentar meterla como sea. Una de mis favoritas es la de los que, a todas horas y sin decir otra cosa en sus timelines de Twitter, hacen publicidad de su libro. Cinco minutos después, su libro. Cinco después, su libro de nuevo, a las cuatro de la mañana o a las siete de la tarde, añadiendo etiquetas que nada tienen que ver, para ver si pica alguien que está buscando esos términos en Twitter. No hay apenas nada más en sus perfiles si entras a verlos y publicitan con las frases más gastadas que encontraron: “el libro del que todo el mundo habla” (sin duda, la comidilla en mi carnicería era, oiga usted), “la historia que conmocionó a un país” (¿cuál?), “el libro que el Vaticano, o la CÍA o lo que sea, no quieren que leas” (es obvio que no tienen otra cosa que hacer). Y así todo, supongo que pensando que funciona.

Las ideas que nacen de forma deliberadamente colaborativa, como en los casos anteriormente mencionados, ya sea en cafeterías o incluso de forma virtual, han permitido el nacimiento de Wikipedia, la mejor enciclopedia de la historia, u OpenStreetMap, y hasta podría revolucionar el futuro de la democracia gracias a la llamada democracia líquida. Todo bajo el paraguas de la ley de Linus: «Dado un número suficientemente elevado de ojos, todos los errores se convierten en obvios». Todo espoleado, en suma, por la Red. Un concepto que se le pasó por alto a Ortega y Gasset cuando definió a las masas ignorantes en su libro La rebelión de las masas, y que ahora empieza a mostrarnos todo su abanico de complejas posibilidades gracias al desarrollo de Internet.

Quizá ahora navegas un poco por internet y parece que hasta esté de moda meterse con la Familia Real y hacer chistes de etarras, pero durante 25 años los temeolaris fueron los únicos que se atrevieron a tocar los temas tabú de la Transición española, y lo hicieron con la más absoluta irreverencia y desfachatez.

A ver si me voy a adiestrar pasivamente yo a mí mismo leyendo una página web en turco, idioma en el que no sé ni pedir un kebab. Y esto no es España con sus leyes locas que sancionan leer según qué cosas, pero es Canadá con el gobierno conservador de Harper completamente tarado y unos proyectos de ley de agárrense que vienen curvas. Los servicios secretos canadienses (CSEC) son un caso notorio de espiar incluso a tus propios ciudadanos cuando tienes la oportunidad y escandalizarte de que en este local de juega cuando te cazan (gracias, Snowden). Ejemplo. Y esta conexión a internet está a mi nombre, un inmigrante que viene de España. Que no ya es que no sea canadiense, es que lo mismo eso es poco menos que África.

Llama la atención que las críticas más feroces a Girl Weight Gain sean de otros usuarios de DeviantArt. Esta web está definida como «una comunidad de artistas en red». Sin embargo, muchos de estos artistas no crean, imitan modelos mamados en su niñez.

Lo nuestro no es así. Se trata de que la gente entienda la corresponsabilidad entre el lector y el autor. Nosotros nos comprometemos a hacer un producto de calidad y el lector se compromete a pagar por ese producto en la medida que él considere que lo vale. Por eso siempre hay respeto hacia las características propias de cada uno. ¿Si tú estás en paro por qué tienes que pagar 10 € por un tebeo? pues paga uno, y si no tienes nada pues no pagas y ya pagarás algún día. La cuestión es que yo quiero que lo leas y claro que quiero vivir de ello pero que cada uno sea responsable de sus actos.

It isn’t easy, of course. In 2013, Randall Lewis of Google and Justin Rao of Microsoft released the paper “On the Near Impossibility of Measuring the Returns on Advertising.” In it, they analyzed the results of 25 different field experiments involving digital ad campaigns, most of which reached more than 1 million unique viewers. The gist: Consumer behavior is so erratic that even in a giant, careful trial, it’s devilishly difficult to arrive at a useful conclusion about whether advertisements work.

Toni Guiral es uno de los grandes teóricos del medio en nuestro país. Un enamorado de las viñetas que constantemente bucea en la memoria de los tebeos para acercar nuestros clásicos a las nuevas generaciones. De la mano de Panini y a lo largo de 9 años, Guiral ha emprendido una de sus mayores retos: realizar una enciclopedia con la historia del cómic actualizada. Acompañado de algunos de los más prestigiosos críticos, Guiral coordina una colección fundamental para conocer de cerca los vaivenes de nuestro querido mundo a través de 11 tomos en los que analiza en profundidad autores, personajes y movimientos que han definido lo que hoy es el tebeo.

Todos esos consejos son útiles. Solo hay un problema. La escritura es una habilidad/arte/técnica compleja, con muchos niveles de maestría. Como es evidente, no tiene las mismas necesidades alguien que lleva escribiendo tres días y alguien que lleva escribiendo treinta años. Por esto, muchos consejos que suelen darse a autores que empiezan son risibles para personas que llevan toda la vida publicando. Y determinados consejos técnicos que son de provecho para escritores consagrados son dañinos para personas que empiezan a escribir.

Durante estos 25 años he seguido la política de comic books americanos: una serie principal y de ahí salen derivaciones. En formato cómic, pero también juegos, merchandising… Cuando empezaron a salir las librerías especializadas vi el potencial, pero las editoriales tardaron mucho más en verlo. Se están intentando adecuar ahora, pero con formatos caros y lujosos. No han entendido que deberíamos aprovechar esos canales para fomentar la lectura, no para tener contentos a lectores de 30 o 40 años. Lo vi en aquel momento, lo exploté y conseguí que unos formatos alimentaran a otros. El peluche, mono y redondito, me dio a conocer a gente que normalmente no me seguía por los tebeos.

En la planta 14 de una torre de Madrid hay una sala de observación de las palabras. En ese lugar, llamado Fundación del Español Urgente (Fundéu), revisan todas las mañanas términos y expresiones que despiertan dudas a los periodistas y a cualquier hispanohablante. La Real Academia Española (RAE) dicta la norma y eso lleva su tiempo. Pero hay veces que una palabra no puede esperar.

Hay parejas de palabras y expresiones que suenan de forma parecida, que se distinguen por un espacio, por apenas una letra o una palabra, pero que significan cosas distintas y, por tanto, se emplean en diferentes situaciones. Hemos recogido en esta lista diez de esos casos en los que la expresión A no es lo mismo que la expresión B. Algunas de ellas son dudas clásicas que están entre nuestras recomendaciones más consultadas.

Por si acaso, independientemente de que estemos de acuerdo o no, de que nos guste más o menos, y centrándonos de forma especial en la interesante realidad booktubera, todo un test para conocer los nuevos eslabones surgidos en la cadena escritura-lectura, así como en los contenidos que pueblan las diferentes redes sociales tejidas en torno a las historias que consumimos, es recomendable conocer la retahíla de anglicismos, acrónimos y palabras híbridas más utilizadas para no andar perdidos.

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