Enlaces de ayer y hoy

Enlaces de ayer y hoy (edición nº 41)


Pues si que… Dos semanas que sale atrasada la recopilación semanal de enlaces. No me voy a fustigar por ello, porque bastante atrasado voy con otras cosas. Tengo ganas de sacarla a la hora que toca, pero ya estoy viendo que la próxima semana posiblemente también será así. De todas maneras, ya se sabe: más vale tarde que nunca.

Bueno, basta de cháchara y a por los enlaces, que esta ocasión incluyen varios agrupados en torno a una misma temática.

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Ah, y no olvidéis que si queréis ver tanto estos como los enlaces recomendados en esta sección en ocasiones anteriores, podéis encontrarlos en las dos revistas que tengo en Flipboard: OMA Readings y Escribiduría.

Empezamos con el excelente artículo que se marcaron en The Verge acerca de Max Headroom y que va firmado por Bryan Bishop. En él, cuentan la génesis y ocaso del personaje y su insoportablemente breve serie de televisión. Además, va acompañado de varias galerías muy interesantes para aquellos que, como yo, son fans del personaje hasta el día de hoy. Aquí van todos los enlaces, para que accedáis a ellos en el orden que queráis:

Continuamos con otro grupo. En este caso se trata de una serie de artículos que publicaron en io9 haciendo un somero repaso (porque se dejan muchas cosas en el tintero, lógicamente) a todos los crossovers que se han hecho en Marvel en todas sus épocas. El autor: alliterator,

Y el último grupo. Me sorprendió enterarme por medio de Fantífica de la que se tiene montada este año en los premios Hugo. Desde el artículo en el que cuentan todo el quilombo que se ha formado salen dos enlaces que permiten conocer a los perpetradores del caos, los cuales incluyo también aquí:

Y ahora, continuemos con el resto de enlaces a la manera habitual:

Sin embargo, con los años empezamos a hacernos preguntas y más aún cuando gracias al mundo de la blogosfera indagamos en el origen real de los Masters del Universo, es decir, el de sus muñecos (porque sí, conviene recordar que al contrario de lo que suele suceder, en este caso primero vinieron ellos y después los dibujos) y descubrimos una leyenda urbana que proporcionaba al misterio de la identidad de He-Man dimensiones cósmicas: no solo se trataba de que este fuese el príncipe Adam semidesnudo, si no que su verdadera identidad era la de Conan, con media melena y teñido de rubio. Expliquémonos.

Es muy difícil recuperarse de una mala excursión a la gran pantalla. La memoria del espectador medio es prácticamente fotográfica cuando se reencuentra con un personaje que sabe que fue un fracaso hace unos años. Da igual cuanto tiempo pase, tu nueva película siempre será «la continuación de aquella tan mala», pase lo que pase. A menudo, esta estrategia defensiva es acertada, pero en alguna ocasión puede conseguir que buenas películas pasen por nuestras pantallas sin pena ni gloria, como fue el caso de Dredd (Dredd, 2012).

Hasta ahora, la popular serie había lanzado al mercado algunas de sus temporadas en este formato (de la 1 a la 17 y la 20), pero no repetirán estrategia con futuras entregas. Al Jean, productor ejecutivo de la comedia de animación lo confirmaba hace unas horas vía Twitter. ¿La razón? Jean no se anda con rodeos: “El mercado de los DVD está muriendo. Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido”.

No sé si lo oléis en el ambiente, pero hay una especie de corporativismo flotando que hace tiempo rebasó las barreras del compañerismo. Me refiero al compañerismo entre escritores que, cuando se hace interesado, es decir, cuando no es compañerismo por admiración o solidaridad, sino por conveniencia, excluye en cierto modo el respeto por el lector. Porque, no seamos ingenuos, la opinión de un escritor sobre otro escritor importa más que la opinión de un lector cualquiera sobre ambos. Esto es algo de lo que nos hemos dado cuenta y lo usamos, ¿verdad? Joder si lo usamos.

No es posible tampoco que ciertas normas de estilo parezcan salir de la nada y se obedezcan ciegamente. A veces da la impresión de que, la gente que realmente sabía del tema, dejó encargada la lectura de manuscritos a otra gente más torpe o menos intuitiva y, dándose cuenta de que no les iban a hacer entender el sentido de las órdenes, se conformaron con explicarles: si ves las cosas de esta lista, descarta el texto; el escritor es malo.

Parecen sacados del guión de una película trillada, repleta de prejuicios y estereotipos. Habría que explicar cada uno de los eventos para luego entenderlos como un todo, porque aunque pareciera que cada uno se vale de manera independiente, en conjunto nos muestran una imagen interesante y preocupante de lo que está sucediendo en nuestra cultura y sociedad.

For anyone looking to begin decluttering, I’d like to offer a short guide on getting started. Know that this guide isn’t comprehensive, and it can take months to really get down to a decluttered home … but if you do it right, the process is fun and liberating and empowering, each step of the way.

One thing I’ve learned throughout my years of blogging is that it’s best to be as transparent as possible. I think this is especially true for any bloggers that receive free products to review or share on their blog, but it doesn’t stop there. It’s important to be straightforward and honest with your readers, whether you receive free products, use stock photos in your posts, or write an article that was inspired by another blogger’s work.

Sin embargo, hoy en día la autoedición no solo es más habitual sino que además es mucho más barata y consigue llegar a muchos más lectores. La razón de esta situación está en la aparición de internet, que ha hecho que los costes de muchas cosas, entre ellas la producción de contenidos culturales, haya bajado y que ha permitido nuevas aventuras empresariales. Los gigantes de la distribución de libros se lanzaron progresivamente a crear plataformas para difundir contenido. La llegada del ebook y su popularización hizo que los precios de edición bajasen todavía más, lo que eliminó muchas barreras de entrada para acceder a estos contenidos.

Hay un debate primero sobre lo de hacer públicas las donaciones: si uno lo hace público se asume que en parte está “pervirtiendo” el objetivo original desinteresado por obtener reconocimiento. Es un planteamiento del que es difícil escapar en la dialéctica habitual sobre la virtud: si lo mantienes en secreto también puedes estar motivado por el hecho de sentirte mejor que los demás.

De esto se trata To Save Everything, Click Here, su último libro, donde intenta demostrar los peligros de pensar que solamente con la tecnología se pueden arreglar los problemas del mundo, desde el tráfico, el crimen o la participación política. A veces –y es el argumento central del libro– echarle tecnología y “la magia de Internet” a las cosas no es la mejor opción, y a veces hasta ni siquiera hace falta. Aunque muchos son bien intencionados, el fundamentalismo de los gurús y tecnócratas de turno nos dice que todo lo nuevo y lo digital es mejor e impide juzgar otro tipo de soluciones.

The EFF has taken up various tactics to fight against “patent trolls,” but its fight against the Personal Audio patent was the first time it crowd-funded a patent challenge. The non-profit asked the public to help it raise $30,000 to file the inter partes review. The campaign touched a nerve, and in short order the EFF collected more than $80,000.

Hablando con un amigo hoy por la tarde reflexionando sobre el hecho de escribir y publicar en internet o blogear como le decimos en general, le comentaba que empecé de escribir simplemente por el hecho de conocer, de experimentar y de mejorar mi huella digital, lo complicado del asunto es que paso extremadamente ocupado, tanto que el hacer mis tareas me toma hasta 12 o 13 horas al día, sin embargo decidí hacerlo entre los lapsos que tengo libres en la semana llámese 10, 15 o 30 minutos al día, como todo en la vida el principio es lo difícil, un post me toma de tres a cinco horas de mi tiempo entre buscar las fotos, llenar el contenido y darle una pequeña revisión la verdad suena como un trabajo pero definitivamente la experiencia me ha tomado por sorpresa.

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