Enlaces de ayer y hoy

Enlaces de ayer y hoy (edición nº 34) 1


Pues sí: entre unas cosas y otras, mi presencia por aquí se ha resentido. Y presumo que esta situación va a durar un tiempo. Pero lo que no quiero dejar de lado es esta sección semanal de enlaces, pues se ha convertido en una manera de almacenar lecturas que me parecen interesantes. Por lo tanto, contra viento y marea, en caso de ausencia lo más posible es que lo que siempre encontréis por aquí sean estas recopilaciones cargadas mucho o poco en función de la semana que haya tenido. Así que, sin más, vamos a por ella:

Por eso es tan importante construir nuestros feeds de forma correcta, y elegir bien a quién seguimos. Ellos se convierten en nuestros prescriptores de nuevos contenidos. En la puerta de entrada a lo desconocido. En la cámara de resonancia de lo interesante. Al menos de lo relevante.

Así empezó mi semana de inmersión en la deep web, inspirado por el odio a Frank Underwood y el morbo de explorar este submundo de moral distraída que es la darknet. Anarquía, “diversión sin límites”, la PS4 a un precio sospechosamente bajo… Aquí empieza un reportaje sobre el único lugar del mundo donde, si tu camello te falla con una entrega, puedes abrirle una disputa online para recuperar tu dinero.

Pero si un juego tiene una historia excepcional detrás, ése es Emilio Butragueño ¡Fútbol! En pleno 1988, los dos grandes nombres del videojuego español pugnaban con hacerse con la imagen del delantero para lanzar un título de fútbol. Dinamic, un estudio construido de la nada gracias al trabajo de tres hermanos de Pozuelo, era la niña bonita de la industria nacional y había llegado a manufacturar éxitos en Inglaterra, cuna del videojuego europeo. Topo Soft, un recién nacido creado en el 87, era una rama de ERBE, gran distribuidor del videojuego en España y que pretendía también meterse en el terreno de la creación de videojuegos.

Suelo respetar todas las opiniones. Lo hago, a pesar de mi natural impaciencia y sobre todo, mi inclinación hacia el debate exaltado. Después de todo, escribir es una manera de enfrentarte al punto del vista del otro y crecer en consecuencia. Pero las ideas que algunos lectores incluyeron en correos, comentarios y algún que otro comentario tuitero, merecen un concienzudo análisis sobre lo que consideramos normal, lo que asumimos parte de la cultura y lo que no debería serlo. O al menos, me lo parece, de manera que por ese motivo, decidí recopilar las diez frases más desconcertantes que recibí en defensa de mis opiniones sobre el libro “50 Sombras de Grey” de la autora E.L James.

Oops, John Oliver did it again. El comediante inglés que conduce el programa de humor Last Week Tonight en HBO volvió a dedicarle unos minutos al presidente Rafael Correa (pueden verlo acá, antes de que Youtube lo baje: sí, es una reproducción pirata). La reacción de este lunes es predecible: la oposición tendrá el mejor carnaval en años y el oficialismo se volcará, de nuevo, a las redes para defender a su líder. En resumen: nadie aprendió nada, cuando hay tres grandes lecciones en todo esto. Una es para la oposición, otra para el gobierno, y la última para los medios.

Por qué a veces las frases nos salen como si las hubiéramos estado agitando (y por qué, a pesar de estar mal construidas, casi siempre las entendemos sin problemas)

But I would argue that the mixtape was the beginning of everything. OK, that overstates it a bit. How about: in the ways we created and consumed mixtapes, we can find the earliest glimmers of the social media experiences of today. Looking back and thinking about why we loved them—considering what was beautiful about building them and receiving them—shows us what’s been lost as we’ve evolved and devolved into the feed-based formats of our current social world.

Después de mucho experimentar, equivocarme y corregir he ido cambiando mis hábitos y mejorando mi rendimiento, concentración y disciplina. Esto es lo que he aprendido en estos años.

  • Un vídeo, no un artículo, con una propuesta interesante: que los Youtubers subtitulen sus vídeos. Y como es un vídeo, mejor lo inserto aquí. Eso sí, señalar que lo encontré en lo de Fran Ontanaya:

Me confieso un ‘hater’ y un ‘lover’ de la RAE. Más ‘hater’ que ‘lover’, para qué mentir, porque nunca me dejarían usar ‘hater’ o ‘lover’, considerando que usar palabras extranjeras que existen en castellano es una forma de empobrecer la expresión. Pero decir ‘el que odia’ no tiene tanta fuerza. La palabra es ‘hater’, y punto, aquí y en Twitter, que es donde pasa todo y donde, en realidad, no pasa nada.

Hace un tiempo escribí (o más bien compuse, porque se trataba de juntar pedazos) un artículo sobre cómo y dónde escribían algunos escritores que conozco. Tuvieron la amabilidad de mandarme fotos y explicaciones, y todo quedó muy bonito e interesante y visual y fue muy popular, tal vez porque somos todos un poco cotillas. Visto el éxito de la primera entrega, decidí que todavía quedaban muchos autores por descubrir, muchos autores a los que importunar y con los que colarme por la ventanita de sus vidas.

Como en cualquier arte, oficio o profesión, los escritores tenemos temas que, sin ser prohibidos, simplemente no surgen al hablar en público. No hablamos de ellos con nuestros lectores, no hablamos de ellos en nuestros blogs, ni en las presentaciones de nuestros libros. Son temas que solo tratamos con nuestros colegas de sufrimiento, con nuestra familia y amigos más cercanos, o tal vez ni con ellos, tal vez ni con nosotros mismos.

Para Álvarez-Espinar, precisamente, el desarrollo de la edición digital tiene que pasar por una aproximación de los formatos de los ebooks (EPUB) a los estándares de la web (HTML), ya que el conectar a la mayoría de los dispositivos de lectura digital, desde un ereader a la televisión, por ejemplo, “ofrece ilimitados beneficios a la industria” de la edición. De hecho, ya hay un proyecto en el que convergen ambas tecnologías con el fin de convertirse en el formato definitivo llamado EPUB-WEB. El futuro de la lectura también pasa por la web.

On its face, sex.com looks like a no-frills Pinterest for porn, but behind the site lies an ongoing grudge match between the man who invented online dating and a con artist who stole the crown jewel of the internet out from under him.

I love this concept of “a personal micro-culture” — what an eloquent way to capture the most important aspect of who we become, as creators in any medium and as human beings.

  • Y termino con un artículo acerca del que dudaba entre ponerlo o no. Y es que, aunque en cierta parte comparto su punto de vista, por otro lado me parece excesivamente optimista. Con todo, lo dejo aquí y que cada uno saque sus conclusiones: Online Content | We’re (finally) on a Flight to Quality (Ryan Sweeney):

Quality media is ubiquitous; content is becoming deep, satisfying and contextual. We’re being exposed to a global army of creative voices who are producing great long form content, inspiring photography, crisp news analyses or just damn good television. Unlike the click-centered view of their predecessors, these startups are taking a decidedly user-centric view of the world — building a content-media ecology that spans channels, devices and media types. Today’s consumers have an ocean of great stuff at their fingertips.


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