Si en la anterior entrega de estos enlaces semanales decía que venía cargadita, en esta pesa más que la cantidad, la variedad. O al menos, eso me parecía a mí al empezar a escribir este párrafo. Ahora, tras echar una ojeada, más bien diré que es variada dentro de un marco que comprende a todos los enlaces. Además, sospecho que de alguno de ellos he de tirar de nuevo en algún momento pues hay temas que plantean acerca de los que me gustaría dar mi opinión.

Pero hasta que eso suceda, aquí tenéis la ración de enlaces. Creo que hay para rato, así que tomaos vuestro tiempo con ellos.

But now let’s deconstruct the article into its core assets. Let’s unbundle its elements just as news publications themselves have been unbundled. Draw that inverted pyramid and its constituent elements and then imagine each as a separate entity in its optimal form.

Hacía ya bastante tiempo que tenía ganas de renovar el diseño de Emezeta, pero nunca encontraba tiempo para ponerme con ello, así que en diciembre decidí liarme la manta a la cabeza y ponerme como objetivo empezar 2015 con un rediseño del front-end. (…) En este artículo mencionaré algunas de las principales novedades de la interfaz rediseñada, las tecnologías y herramientas que he utilizado y curiosidades sobre el proceso.

Perhaps your agent, editor, or publicist has told you that you need a website, but you’re hard-pressed to know what to do with it. You don’t know what to write on a regular basis or how to maintain it technically or attract a readership. That’s where Medium—a place where thinkers, experts, and writers of all stripes have come to express themselves—can help.

Durante tu estancia en La Zona, el tiempo transcurrirá más lento y puede llegar a ser completamente imperceptible. Este es un fenómeno bien documentado por Mihály Csíkszentmihályi, en 1975, y sucede porque te vuelves uno mismo con la acción. El tiempo lo medimos por los eventos que van ocurriendo, pero en ese estado no hay eventos, simplemente fluyes en sincronía con el juego.

El problema de la conversación sobre «la web ha muerto, vivan las apps», creo yo, es que la liviandad con que se analiza un posible mundo post-web muestra que no estamos poniendo atención ni siquiera al nombre de lo que estamos analizando: la WEB. Una red, un entramado de información que es posible porque cualquiera puede agregar un hilo más y conectarlo con el resto con un simple enlace.

Prior to my unfollowing rampage, I had grown exhausted from their psychological hacks. Like you, I crave meaningful content, analysis, and insights on topics that I care about. So, why does clickbait exist and why is it so wrong? And more importantly, how can we, as content consumers, defeat clickbait once-and-for-all? I am hoping to answer all of these questions in this brief post.

Sin embargo, hay otro tipo de software reactivo presente en nuestra vida cotidiana de una forma masiva: los algoritmos de curación. Si bien aparentemente más mundano y menos trascendente, está centrado, al igual que los experimentos mencionados, en atraer nuestra atención y dirigir nuestros aprendizajes.

Sin embargo, el pasatiempo frustrante al que nos dedicamos, en vez de hacer rodar los pequeños cubos y ver qué sale, es el de intentar adivinar el resultado de antemano, sacar conclusiones y muchas veces dejar los daditos quietos. Y he aquí la cuestión, los humanos somos incapaces de adivinar el futuro. Somos nefastos en ello y peor que nefastos, somos unos inútiles para predecir con un mínimo de precisión. Creemos que no es así, pero todas las veces que se ha estudiado se confirma. Y cuanto más expertos nos creemos en algo, peores suelen ser los resultados de intentar una predicción sobre ese algo.

El escenario económico actual para muchos puede parecer muy sombrío y recordarnos mucho a las terribles crisis de los años 30 y 80, sin embargo ahora tenemos un as bajo la manga: “la democratización de la tecnología”. Comercio electrónico, capacitación, colaboración y promoción personal están entre los campos que debemos priorizar y potenciar para competir este año en la nueva economía.

De hecho, las puntuaciones no suelen ser nada sin una referencia. A “Salvar al soldado Ryan” -misma temática, perfecta peli relacionada-, por ejemplo, le daría un merecido nueve y medio, y esa probablemente podría ser una buena forma de comprender qué me puede gustar (a mí) y qué no. Diría más: mucho más importante que la puntuación es la persona que la realiza.

Como es un tema recurrente entre escritores (y algunos editores y lectores), he decidido pelearme de frente con el espinoso debate del marketing de una obra literaria. Y estos son los puntos que más veo, las cuestiones de las que más hablamos entre nosotros. Aquellas que atacan el complejo nudo gordiano de la relación entre la pureza de lo artístico y la aparente “suciedad” de la comercialización.


0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *