El dilema de las barras laterales, resuelto (para mí, al menos)

El dilema de las barras laterales, resuelto (para mí, al menos)


Ya lo dije antes: me encanta el diseño de Medium. Y me encanta desde el principio. No tanto la portada, que ha ido variando, como cada post individual. De ahí que me pusiese desde hace ya tiempo en busca de algo similar. O por lo menos, algo con un minimalismo parecido, aunque fuese con variaciones.

Sin embargo, la mayor duda que siempre he tenido ha sido con las barras laterales. Sí, se ve muy bien sin ellas. No se satura el espacio, se ve todo muy limpio y la lectura resulta más agradable. Pero algo me atormentaba… ¿y dónde pongo mis cosas?

Cualquiera que tenga presencia en Internet con su propio sitio o proyecto, siempre está preguntándose cosas de este tipo (¿verdad? No me dejéis ahora solo en esto). Cuando estás en la red, la visibilidad es importante. Y claro, en tu propia web no vas a andarte con chiquitas (sin pasar ciertos límites. of course). ¿Y cuál es el mejor sitio para dar visibilidad a todo lo que ofreces? Por supuesto: la barra lateral. Así ha sido siempre. Así mandan los cánones. Y más si tienes publicidad.

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Sin embargo, sin ella se ve todo tan bonito…

Pero si la quito, ¿dónde pondré las categorías? ¿Y el anuncio de mi último libro / cómic / loquesea?

Pero está tan bonito…

Y así podría estar todo el día y toda la noche. Porque así pasaba yo, con la idea rebotando en mi cabeza en un partido de ping pong interminable. Lo que iba leyendo por ahí no me servía de mucho, sobre todo por la duda de si la gente que pasase por aquí, por poca que fuese, podría encontrar todo lo que había en el sitio sin la barra.

Pero bien dijo Gandalf:

Una mano quemada es el mejor maestro. Luego cualquier advertencia sobre el fuego llega derecha al corazón.

A lo que no me resisto añadir lo que dijo Pratchett:

Dale fuego a un hombre y estará caliente un día, pero préndele fuego y estará caliente el resto de su vida.

A lo que voy: que me di cuenta de primera mano (o casi) que a mis lectores (hola, ¿cómo estáis?) os importa un rábano la barra lateral. Hablando mal y pronto: no le hacéis ni puto caso. Como por otra parte corroboran muchas otras experiencias y estudios.

Sí, amigos: nadie le presta atención a esas barras laterales que tan primorosamente armamos. Los lectores os habéis… ¡Qué coño segunda persona! ¡Primera! Nos hemos vuelto ciegos a ellas. Cuando leemos, la barra lateral es una masa informe que está ahí, a un lado, y a la que ignoramos a veces con profunda decisión.

Era algo sabido, pero yo confiaba en que de algo debía de servir. Hasta que se me ocurrió probar la extensión de Chrome “Page Analytics (by Google)” (creo recordar que por vía de Rafa Osuna, que en alguna parte la compartió). Lo que permite hacer esta extensión, entre otras cosas, es ver donde hacen clic los usuarios. Y, lo más importante, donde no lo hacen.

¿Y adivinad donde no lo hacían ni por casualidad?

Sí, ahí: en la barra lateral. En ninguna parte de la misma. Nada. Nothing.

Pero claro, como no me terminaba de creer lo que estaba viendo (y que corroboraba lo que había leído en más de un sitio), decidí mirar también en Proyecto Autodidacta, que tiene muchas más visitas que este sitio que estás leyendo ahora.

Con algunas diferencias, pero el resultado fue más o menos él mismo: los elementos de la barra lateral apenas eran clicados. Había variaciones, pero extrapolándolo aquí, me sirvió de corroboración. Así que, ya que no tengo una razón de peso para mantener una barra a la que nadie hace caso, mejor “adiós”.

Pero “hola, barra superior”. Sí, porque en Proyecto Autodidacta resulta que esa barra es muy utilizada. De hecho, es la vía que utilizan casi todos los visitantes que deciden explorar el sitio. ¿Aquí? Cuando hice las mediciones, las funciones de la barra superior eran ejercidas por la parte superior de la barra lateral. Y sí, esa parte sí la utilizaban. Pero porque las secciones principales del sitio (las páginas) estaban ahí. Llego a esa conclusión porque lo de abajo era totalmente ignorado.

Dicho todo esto, dejadme deciros algo: si tenéis un blog y tenéis la misma duda que tenía yo, os recomiendo que hagáis lo mismo: instalad la extensión de Chrome y mirad qué ocurre con los clics de vuestros lectores. Recordad que para poder utilizarla debéis tener cuenta en Analytics (y si no usáis Chrome, desde Analytics mismo podéis ver estas cosas; pero es que la extensión es más cómoda).

En base a los resultados que obtengáis, tomad la decisión de dejar la barra lateral o mandarla a hacer puñetas. Es posible que, después de todo lo que he dicho, resulte que a vosotros os funciona. Cada sitio es un mundo y a veces los resultados pueden variar enormemente de uno a otro.

Ahora bien, si a vosotros os gusta el diseño de vuestro blog y os gusta la barra lateral, pues nada: “tú mismo con tu mecanismo” y “para gustos, colores”, que al fin y al cabo es tu casa en la Interweb. Pero no dejes de considerar el hecho de quitarla para hacerle más cómoda la estancia a las visitas. Si los números cuadran, claro.

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