No te resistas al cinismo: combátelo activamente


En el nueva etapa que inicié ya hace poco más de dos años (más sobre esto algún día), una de las cosas que decidí dejar atrás activamente fue el cinismo.

El cinismo es muy atractivo porque, entre otras cosas, es un escudo muy efectivo. Pero a la larga tiene más inconvenientes que ventajas. Esto lo comprobé en mis propias carnes y quizá es por ello que resonó en mí la siguiente cita del fantástico blog Brain Pickings de Maria Popova. Es posible que la leyese cuando apareció en su momento, pero creo que no ha sido hasta volver a encontrármela ahora que tuvo un eco más potente en mi interior.

La cita original dice así:

Don’t just resist cynicism — fight it actively. Fight it in yourself, for this ungainly beast lays dormant in each of us, and counter it in those you love and engage with, by modeling its opposite. Cynicism often masquerades as nobler faculties and dispositions, but is categorically inferior. Unlike that great Rilkean life-expanding doubt, it is a contracting force. Unlike critical thinking, that pillar of reason and necessary counterpart to hope, it is inherently uncreative, unconstructive, and spiritually corrosive. Life, like the universe itself, tolerates no stasis — in the absence of growth, decay usurps the order. Like all forms of destruction, cynicism is infinitely easier and lazier than construction. There is nothing more difficult yet more gratifying in our society than living with sincerity and acting from a place of largehearted, constructive, rational faith in the human spirit, continually bending toward growth and betterment. This remains the most potent antidote to cynicism. Today, especially, it is an act of courage and resistance.

Maria Popova

Y yo, con la ayuda de DeepL, lo traduzco así:

No sólo te resistas al cinismo, combátelo activamente. Lucha contra él en ti mismo, porque esta desgarbada bestia permanece dormida en cada uno de nosotros, y contrarréstala en aquellos a los que amas y con los que te relacionas, modelando su opuesto. El cinismo a menudo se disfraza de las facultades y disposiciones más nobles, pero es categóricamente inferior. A diferencia de esa gran duda que expande la vida de Rilkean, es una fuerza contractiva. A diferencia del pensamiento crítico, ese pilar de la razón y contraparte necesaria de la esperanza, es inherentemente poco creativo, no constructivo y espiritualmente corrosivo. La vida, como el universo mismo, no tolera la inmovilidad. En ausencia de crecimiento, la decadencia usurpa el orden. Como todas las formas de destrucción, el cinismo es infinitamente más sencillo y facilón que la construcción. No hay nada más difícil y gratificante en nuestra sociedad que vivir con autenticidad y actuar desde una fe en el espíritu humano que sea constructiva, racional y de gran corazón, inclinándose continuamente hacia el crecimiento y la mejora. Este sigue siendo el antídoto más potente contra el cinismo. Hoy, sobre todo, es un acto de coraje y resistencia.

Maria Popova

Ni que decir tiene que firmo cada una de estas palabras.

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