Verme de nuevo allí me empujaba casi sin querer a recordar; pero había optado tiempo atrás por cegar ese pasadizo, en la convicción de que hay cosas que dejan de ser porque simplemente no debían seguir siendo y de que respecto de ellas tan inoportuno es el rencor como cualquier forma de añoranza. El transcurso de los años me había persuadido de cargar con una mochila ligera y de llevar en ella solo lo que me gratificaba, sin guardar de los descalabros más que las lecciones provechosas que me habían deparado.

Lorenzo Silva en Lejos del corazón

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