Recuerdo una cita que leí a Billy Wilder en su biografía «Nadie es perfecto»: «Al empezar cualquier guión y cualquier película, te sientes como en una habitación a oscuras en la que tropiezas con las esquinas, te caes, pero también en la que, a medida que vas iluminándola con ideas, se hacen los más excitantes descubrimientos».

Aparte de pensar que tiene razón en la materia a la que se refiere (¡Es Billy Wilder! Ya solo con ”Uno, dos, tres» se ganó el cielo), también creo que la introspección es algo similar, solo que con muchos más muebles, bastantes más golpes en la espinilla y más monstruos que son solo ropa sobre una silla; más de los que estamos dispuestos a admitir en público e incluso a nosotros mismos.

(imagen de FotoRieth modificada)

Categorías: Varios

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *