Neil Gaiman en España

Ya es sabida mi querencia por Neil Gaiman, por lo que no es de extrañar que a continuación me haga eco del paso de tan insigne caballero por mi tierra de origen, algo que me hubiese gustado presenciar en persona.

En otros tiempos, posiblemente me hubiera dado de cabezazos contra la pared por no estar allí. Pero esta es la era de Internet y aunque no es lo mismo que estar ahí, al menos no te pierdes tanto como hubiese sucedido años ha.

Esta visita a España ha dejado un pequeño rastro en la red que recomiendo repasar. Por ejemplo, Gaiman hizo una entrevista digital con lectores de El País (vamos, un chat de toda la vida) y dijo unas cuantas cosas interesantes. Lo puedes revisar completo aquí, pero no me puedo resistir a seleccionar algunas respuestas (con sus correspondientes preguntas).

Buenas tardes, Mr Gaiman. ¿Por qué cree usted que la literatura fantástica tiene una consideración menor a la llamada realista? ¿Tenemos miedo a que nos consideren infantiles si leemos sobre fantasmas o universos paralelos?
Creo que lo importante es quién considera que es literatura menor y por qué debería importarte lo que piensen. En la literatura en castellano tenemos algunos de los mejores ejemplos jamás escritos de literatura no realista. Y no hablo solo del realismo mágico, sino también ‘Don Quijote’ y ‘El manuscrito de Zaragoza’. Ninguno de estos libros hubieran sido mejores por ser ambientados en una realidad cotidiana, porque no hay ningún ser humano que viva una realidad cotidiana. Somos criaturas hechas de imaginación, sueños y esperanza. Y nuestra literatura tiene que reflejarlo. La próxima vez que encuentres a alguien que piense que la literatura imaginativa no tiene importancia, tal vez debas considerar su opinión poco importante.

Saludos, Neil. Actualmente hay lectores (y futuros escritores) que te ven como un clásico, como tu veías a Moore, C.S. Lewis o Tolkien cuando empezaste. Como autor ¿esto lo sientes más como un halago, como una responsabilidad, o ambos?
Para corresponder las expectivas que tiene mucha gente de que soy un sabio, me he dejado barba. Pero muy pronto me la afeitaré y no seré ya digno de la admiración de la gente. Un poco más en serio, si hubiera empezado a creer las cosas maravillosas que la gente dice sobre mí, entonces no me atrevería a escribir nada más, porque tendría demasiado miedo de escribir algo estúpido. Creo que es mejor que no me crea nada y no preocuparme de escribir algo estúpido.

También merece mucho la pena leer los dos artículos que han publicado en Fantífica sobre esta visita: Una velada con Neil Gaiman en el CCCB y Neil Gaiman lleva barba (o: la imaginación y los sueños cambian el mundo).

Del primero, no me puedo resistir a robarle los párrafos en los que habla acerca de Terry Pratchett. Sí, sí, se supone que el protagonista de todo esto es Gaiman, pero también es sabida mi más que debilidad (¿idolatría?) por el hombre del sombrero. Y es que lo que cuenta Gaiman aún engrandece más su figura:

La última pregunta del público, antes de que Neil Gaiman emprendiera su segunda sesión de firmas de libros del día, trataba de cómo fue escribir Buenos presagios a cuatro manos con Terry Pratchett. El proyecto nació de una idea suelta que Gaiman empezó a escribir y enseñó al autor de los libros del Mundodisco, que un tiempo más tarde le llamó para preguntarle si había trabajado más en ella. Ante la respuesta negativa de Gaiman, Pratchett le dijo: «Yo sé qué ocurre a continuación. ¿Quieres que la escribamos a medias o seguirás tú solo con ella?». En opinión de Gaiman, fue como si Miguel Ángel se presentara en su casa con un cacho de mármol y se ofreciera a ayudarle a tallarlo: «Fue como estar de aprendiz con un maestro».
Gaiman, por aquel entonces un ave nocturna, escribía trescientas o cuatrocientas palabras de Buenos presagios cada noche y, a la mañana siguiente, a veces encontraba un mensaje telefónico de Terry Pratchett en el contestador: «¡Levántate, cabrón perezoso, que he escrito un trozo muy bueno!». La creación compartida del libro consistió en una sucesión de llamadas de teléfono y una competición por «llegar a las partes buenas». De hecho, fue el primer libro de Terry Pratchett que salió a subasta entre las editoriales, y Gaiman recuerda que su compañero estaba asustado por si una buena oferta y su dinero asociado terminaban metiéndolos en líos… «Y eso lo decía un tío que ahora va a su editorial con una carretilla para poder llevarse los adelantos».
Pratchett, como sabéis, tiene una forma rara de alzheimer llamada atrofia cortical posterior, que le descontrola la percepción espacial. Por eso, cuando hace poco llamó a Neil Gaiman para pedirle ayuda con unos detalles para sus memorias sobre la gira de Buenos presagios, Gaiman era todo oídos. Y lo que le dijo Pratchett vino a ser algo como: «¿Te acuerdas de cuando hicimos aquella entrevista para una radio de Nueva York? El entrevistador no había leído el libro y creía que de verdad era una recopilación de las profecías de una bruja medieval llamada Agnes la Chalada, y el técnico de sonido se partía de la risa, se revolcaba por el suelo. ¿Recuerdas que luego salimos a la calle y nos pusimos a cantar Shoehorn With Teeth de los They Might Be Giants? Vale. ¿Aquello fue en la avenida 33 o en la 34?». Por suerte, Pratchett sigue con muy buena memoria. Y Gaiman hace una imitación bastante certera de su forma de hablar, por cierto.

Y ya que estoy robando, pues me cojo también la charla que dio en la librería Gigamesh:

Y por último, para cerrar, no puedo dejar de recomendar la “tira” (lo pongo entre comillas porque es una página pero… Bueno, nos entendemos) de “El sistema D13”, un webcomic muy recomendable si sois (o habéis sido, como es mi caso) jugadores de rol. La cosa es que el autor, Joan Tretze, publicó no hace mucho una edición en papel de su cómic y este llegó a manos de Gaiman. Y bueno, en su página podéis ver su reacción en dibujos (que esto de abajo solo son las dos primeras viñetas)…

d13-gaiman

Categorías: Varios

1 comentario

Conversación con Neil Gaiman y consejos suyos para ser escritor · septiembre 29, 2014 a las 11:30 pm

[…] vídeo debería haber ido en la entrada que escribí acerca de la visita que hizo Neil Gaiman a España. Me fue descubierto por Diana (@madamemina) unos días después y aún más días fueron los que […]

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