7 cosas que hacer para remontar cuando estas bajoneado

7 cosas que hacer para remontar cuando estas bajoneado


Todos pasamos por malos momentos, malas rachas, malas épocas. Y dentro de ellas, hay días en que se nos viene el mundo encima y no sabemos qué hacer. Pareciera que nos hubiesen puesto un velo delante de los ojos y no podemos mirar en ninguna dirección sin verlo todo turbio. Y a veces empeora con la consciencia de cómo nos encontramos. Sentimos que queremos luchar, dejar de pensar en lo que pensamos, salir de ese estado. Pero no es fácil conseguirlo.

En uno de estos momentos bajos estaba yo cuando me topé con una de esas listas de Buzzfeed de título elocuente: «15 cosas fáciles que puedes hacer cuando te sientas como una mierda». Como suele ser costumbre, cada una de esas cosas apenas iban acompañadas de una explicación o un sustento de dijese por qué funcionan. Sin embargo, al ojear la lista, descubrí que muchas de ellas las suelo hacer yo de manera espontánea. Creo que la mayoría las había probado y, efectivamente, funcionaban.

Por eso, me he decidido traer aquí no las 15, sino aquellas 7 que yo mismo he comprobado que me rinden buenos resultados en los momentos bajos. No son infalibles, ni mucho menos. Pero si estás pasando por una «bajona», te puede resultar útil probar alguna de ellas.

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Toma una ducha

O mejor: un baño. Y nada de cosas rápidas: no te vas a quitar los sentimientos y emociones que rondan por tu cabeza solo con entrar y salir de la ducha. Pero sí vas a conseguir relajarte si te das un buen tiempo bajo el agua.

Con todo, debo decir que ha habido momentos en los que esto no me ha funcionado. Han sido aquellos en los que tenía una tarea pendiente y no hacía más que demorarla (generalmente, por inseguridad). Me metía en la ducha, estaba un buen rato y al salir, la tarea estaba allí. Creo que funciona mejor ducharse «al final»; es decir, cuando has cumplido la tarea aunque sea rápido y mal o cuando has decidido que ya basta por hoy, que la harás en otro momento. Pero esto es solo mi opinión.

Come algo

Esto le puede funcionar a alguien que, como yo, en momentos de ansiedad, nerviosismo o depresión no come. Si a ti te pasa al contrario, esto seguramente no te funcione.

Yo no he sido bendecido con un buen paladar, y mi relación con la comida suele ser más dirigida a llenar el depósito de gasolina que otra cosa (aunque siempre hay excepciones). Quizá sea por eso que he observado que mi cabeza tiene a irse por el lado malo del camino, por decirlo de alguna forma, cuando ese depósito está vacío. Basta entonces comer algo con cierta contundencia (o sea, no tan solo picar algo) para que mi estado de ánimo se reponga al menos a unos niveles más altos que antes.

En Buzzfeed, lo que recomiendan es comer un snack; o sea, picar. De vez en cuando, también me ha funcionado si, por ejemplo, me entra hambre y falta mucho para la siguiente comida.

De nuevo, resaltar que esto lo he observado en mí mismo. Sin embargo, recuerdo haber visto un artículo por ahí (que ahora soy incapaz de encontrar) en el que se señalaba precisamente este tema: la vinculación entre el hambre y los pensamientos negativos.

Sal a caminar

Hoy por hoy, trabajo en casa. Y es muy fácil, si no me esfuerzo, que pueda llegar a pasar varios días sin salir o saliendo solo por motivos logísticos (¡se acabó el café!). Es por ello que, de un tiempo a esta parte, hago todo lo posible para reservar aunque sea una media hora para salir a pasear. Bueno, mi ritmo habitual no es de paseo, sino que lo que hago más bien es caminar con energía, pero me funciona.

También me ha funcionado cuando se ha despertado en mí una emoción negativa intensa. Ya sabes, ira, rabia, tristeza profunda… Mover las piernas aunque sea para dar una vuelta a la manzana siempre me ha resultado efectivo aunque sea para desfogar. Yo es que creo que soy muy cinético, porque cuando me muevo pienso mejor.

Cambia de ambiente

Tan sencillo como bajar a la cafetería de al lado de tu casa y sentarte un rato allí. Si además puedes ver desde tu sitio la calle para perder la mirada en ella, mejor que mejor. Y quien dice una cafetería dice cualquier otro sitio, como un parque. Preferiblemente, un sitio tranquilo.

Esto sirve tanto para lidiar con las emociones negativas como para «desatascar» la cabeza si estamos lidiando con una idea, una decisión o un proyecto en el que nos hemos, bueno, atascado. A mí, a veces me ayuda a encontrar una solución. Otras, no la encuentro pero me siento mejor que antes de haber salido.

Baila al ritmo de una canción alegre que te guste

Los que me conocen en persona a lo mejor se sorprenden al ver que he metido esta recomendación como una que yo mismo he aplicado, pero es así. En la intimidad, y con ciertas canciones, puedo ser muy «bailongo».

Sin embargo, lo que mejor me funciona es ponerme a tope, aunque sea con auriculares (oh, pobres mis tímpanos) temas que a mí me resultan muy motivadores. Especialmente, música con tintes épicos como la que recopilé por aquí. En esos casos, bailar no bailo, pero deambulo por toda la casa y me pongo como una moto.

Por cierto, que en algún momento he de sacar otra lista de temas épicos. Tengo unos cuantos con los que ando emocionado últimamente y que me apetece compartir.

Haz ejercicio

Lo confieso: yo no soy de hacer deporte. Venga, tampoco de hacer ejercicio (creo que sí hay una distinción, ¿no?). No es algo que tenga entre mis prioridades y sé que debería hacer un hueco para ello, pero cada vez que lo he intentado, como mucha gente he terminado dejándolo. Peeero…

Gracias a una buena amiga, tengo en casa desde hace años una bicicleta estática. He pasado por periodos en que he sido aplicado con ella (los menos) y por otros en los que el pobre aparato ha ejercido las funciones de perchero. Pero ahí está, y de vez en cuando le doy un tiento cuando mi cabeza tiende a obsesionarse demasiado con algo. Y tengo que hacer otra confesión: lo hago por la recomendación de otro artículo.

En este caso, es el artículo «How to Stop Overthinking Everything and Find Peace of Mind» publicado en Lifehacker. En él, en un momento dado se dice lo siguiente:

For me, exercise has always been my go-to for this because I can force it with exercise. If I’m overthinking something, it’s hard for me to get invested in anything else. My mind’s too distracted and I’m too paralyzed with the annoyance of having an idea pop into my line of thought all the time to dive into anything too productive. So, like Murakami, I run until my mind’s as empty as possible.

Si también eres de los que no suele hacer ejercicio, piensa durante un momento en las ocasiones en las que lo has hecho. Llega un momento en el que el cansancio es tanto que no podemos ni siquiera pensar en eso que se supone que tanto nos preocupa. Como dice el autor del artículo citando a Murakami, nuestra mente se queda vacía. O por lo menos, con lo mínimo que necesitamos para arrastrarnos miserablemente hasta la ducha o dejar caer nuestro cuerpo inerte sobre un sitio en el que reposar.

Date permiso de sentirte como una mierda

¡Ay, nuestra cabecita! Que jueguecitos tan retorcidos que le gusta practicar. Te sientes mal y entonces, vas y lo empeoras sintiéndote culpable por sentirte mal. ¡Pues a la mierda! Hay cosas que no tienen arreglo y sobre las cuales no puedes influir y mucho menos cambiar. Y duelen. Pues deja que duela. Pero sin culpa.

Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, uy que si lo sé. Pero no pasa nada por bajar de vez en cuando la guardia y darnos, como dicen en Buzzfeed, el espacio y el tiempo para sentir lo que estamos sintiendo. Y aunque esto parezca una perogrullada, es verdad. No se trata de recrearnos en el sufrimiento como quien hurga en una herida abierta, pero a veces sí es necesario que pasemos por ese momento de dolor en lugar de tratar de meterlo bajo la alfombra solamente porque tenemos el imperativo de sentirnos bien.

Eso sí, cuidado con bajar muy seguido la guardia. Eso sí que no es conveniente.


Pues estas son las 7 cosas que yo hago de vez en cuando (unas más que otras) para tratar de remontar el vuelo cuando veo que estoy en bajada o directamente ya me he estampado contra el suelo. ¿Aplicas tú también alguna de ellas? ¿Te ha resultado útil algo de lo que he dicho? Si es así, dímelo en los comentarios, que para eso están. Ah, y te recomiendo que revises el artículo original de donde las he seleccionado para ver si las 8 restantes te pueden también resultar útiles.

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