25 citas sobre lo que te impide escribir y muchas cosas más: La Resistencia («The War of art»)

25 citas sobre lo que te impide escribir y muchas cosas más: La Resistencia («The War of art») 1


¿Estás escribiendo un post para tu blog pero te atascas? ¿Tienes una idea para un buen artículo pero lo dejas siempre para otro momento? ¿O tienes un montón de ideas pero nunca llegas a redactarlas?

Entonces, posiblemente estés experimentando La Resistencia.

Qué coño, la estás experimentando. O así al menos dice el autor Steven Pressfield en su libro «The War of art». Y yo lo creo. Porque he experimentado lo que él describe en ese libro tan corto como jugoso.

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Qué es La Resistencia

La Resistencia (que pongo con mayúscula inicial porque se lo merece, la muy jodida) es un concepto bautizado por Pressfield pero que todos lo hemos sufrido en un nivel u otro. Aunque a veces él roza el misticismo al explicarlo en su libro, la mejor forma que yo encuentro de explicarlo es la siguiente:

La Resistencia es el conjunto de dudas, inseguridades y miedos que nos impiden hacer lo que queremos hacer.

Es eso que sentimos cuando queremos ponernos a escribir, sea lo que sea. Y no solo entonces, sino también cuando intentamos emprender alguna actividad o proyecto que es importante para nosotros. Pressfield lo explica muy bien en el capítulo llamado «Los grandes éxitos de La Resistencia» y que traduzco a continuación (es muy cortito):

Lo que sigue es una lista, sin un orden en particular, de aquellas actividades que más comúnmente provocan Resistencia:

1) La persecución de cualquier llamada a la escritura, la pintura, la música, el cine, la danza o cualquier otro arte, sin importar que sea marginal o poco convencional.

2) El lanzamiento de cualquier emprendimiento o proyecto empresarial, con ánimo de lucro o no.

3) Cualquier dieta o régimen de salud.

4) Cualquier programa de avance espiritual

5) Cualquier actividad dirigida a tener abdominales más firmes.

6) Cualquier curso o programa diseñado para superar un hábito o una adicción.

7) Educación de cualquier tipo.

8) Cualquier acto de coraje político, moral o ético, incluyendo la decisión de cambiar para bien algunos patrones de pensamiento o conducta en nosotros mismos.

9) El compromiso con cualquier proyecto cuyo fin sea ayudar a otros.

10) Cualquier acto que signifique un compromiso del corazón: la decisión de casarse, tener un hijo, superar un obstáculo dificultoso en una relación.

11) La toma de cualquier decisión basada en principios frente a la adversidad.

En otras palabras, cualquier acto que rechaza la gratificación inmediata en favor de crecimiento, salud o integridad a largo plazo. O expresado de otra forma, cualquier acto que deriva de nuestra naturaleza más elevada en lugar de la más baja. Cualquiera de estos actos provoca Resistencia,

Como ves, se aplica a prácticamente cualquier actividad humana. Incluido el blogging, por supuesto, que es por eso por lo que traigo todo esto aquí.

«The War of art» es un librito más que recomendable: es obligatorio. Si por mí fuese, se lo obligaría a leer a cualquier persona con la que me cruzase y luego empezaría a buscar más gente. Pressfield cuenta lo que cuenta desde el punto de vista del escritor (al fin y al cabo, eso es lo que es él), pero es aplicable a cualquier profesión o, insisto, actividad.

Lo cierto es que el libro no ofrece fórmulas ni métodos para enfrentar La Resistencia (eso lo hace en otro, «Do the work», que aún no he leído completo, y mira que es pequeño). Pero su valor reside en la capacidad de hacernos conocer el concepto y ayudarnos a interiorizar su existencia. Cuando sabemos a qué nos enfrentamos, resulta más sencillo (creo que aquí se me han olvidado unas comillas) plantar cara.

Es un libro muy corto. Se puede conseguir en Amazon en formato físico o electrónico, pero está en inglés. Que yo sepa, no hay traducción. Así que, si no te defiendes con el idioma que se expandió desde la pérfida Albión, te recomiendo que aprendas aunque solo sea para poder leerlo.

Si después de lo que he dicho, no te he convencido de que te hagas con él, permíteme que haga un último intento. Para ello, he traducido 25 extractos de «The War of Art» con desigual fortuna pero creo que con un resultado final que por lo menos ayudará a trasmitirte algunas de las ideas que se plasman en él.

Si estas no te convencen, pues me doy por vencido: mucha suerte con tu carrera y con tu vida. La necesitarás. Pero si te son útiles, ya con eso me doy por satisfecho.

25 citas extraídas de «The War of Art»

1

La Resistencia te dirá cualquier cosa para evitar que hagas tu trabajo. Perjurará, inventará, falisificará, seducirá, intimidará, persuadirá. La Resistencia es proteica. Asumirá cualquier forma si es lo que necesita para engañarte. Razonará contigo como un abogado o te pondrá una nueve milímetros en la cara como un ladrón. La Resistencia no tiene consciencia. Aceptará cualquier cosa con tal de llegar a un acuerdo y luego habrá tenido los dedos cruzados. Si confías en la palabra de La Resistencia, te mereces cualquier cosa que te pase. La Resistencia siempre miente y siempre dice puras tonterías.

2

Como una aguja imantada flotando sobre aceita, La Resistencia apuntara inflaliblemente al verdadero norte, es decir, la llamada o acción que más quiere impedirnos que hagamos. Podemos usar esto. Podemos usarlo como una brújula. Podemos navegar usando La Resistencia, permitiendo que no guíe hacia la llamada o la acción que debemos seguir o realizar antes que las otras. Regla de oro: cuanto más importante sea una llamada o una acción para la evolución de nuestro alma, más Resistencia sentiremos a seguirla.

3

El guerrero y el artista viven bajo código de necesidad, el cual dicta que la batalla debe lucharse de nuevo todos los días.

4

La Resistencia no tiene fuerza por sí misma. Cada onza de jugo que posee viene de nosotros. Nosotros le damos poder con el miedo que le tenemos. Dominar ese miedo significará conquistar La Resistencia.

5

Nunca lo olvides: en este mismo momento podemos cambiar nuestras vidas. Nunca habrá un momento, y nunca lo habrá, en el que estemos sin el poder de alterar nuestro destino. En este segundo podemos volver las tornas con la resistencia. En este segundo, podemos sentarnos y hacer nuestro trabajo.

6

LA RESISTENCIA ES INVISIBLE. La Resistencia no puede verse, tocarse, oírse u olerse. Pero puede sentirse. La experimentamos como un campo de energía irradiando del trabajo potencial. Es una fuerza que repele. Es negativa. Su objetivo es apartarnos, distraernos, impedirnos hacer nuestro trabajo.

7

El peligro es mayor cuando al línea de meta está a la vista. En este punto, La Resistencia sabe que estamos a punto de vencerla. Entonces pulsa el botón del pánico. Se lanza a un último asalto y nos golpea con todo lo que tiene. El profesional debe estar alerta de cara a este contraataque. Tener cuidado al final.

8

En ocasiones, La Resistencia toma la forma del sexo, o de una preocupación obsesiva con el sexo. ¿Por qué el sexo? Porque provee una gratificación inmediata y poderosa. Cuando alguien se acuesta con nosotros, nos sentimos validados y aprobados, incluso amados. La Resistencia recibe un gran impulso con esto. Sabe que nos ha distraído con una solución barata y fácil y nos ha impedido hacer nuestro trabajo. Por supuesto que no todo el sexo es una manifestación de la Resistencia. En mi experiencia, puedes decirlo en la medida del vacío que sientes después. Cuanto más vacío te sientas, más cierto puede ser que tu verdadera motivación no era el amor o incluso la lujuria, sino La Resistencia. No es necesario decir que este principio se aplica a las drogas, las compras, la masturbación, ver la televisión, el alcohol y el consumo de todo producto que contenga grasa, azucar, sal o chocolate.

9

Cualquier cosa que nos llame la atención a través de medios indoloros o artificiales es una manifestación de La Resistencia.

10

¿Cómo se siente La Resistencia? Primero, infelicidad. Nos sentimos fatal. Una miseria de baja intensidad lo impregna todo. Nos sentimos aburridos, cansados. No encontramos satisfacción en nada. Sentimos culpa pero no podemos señalar su origen. Queremos volver al a cama, queremos levantarnos e ir de fieseta. Nos sentimos Sentimos que nadie nos quiere y que nadie podrá querernos. Estamos disgustados. Odiamos nuestras vidas. Nos odiamos a nosotros mismos. Sin oposición, La Resistencia arma un discurso que se vuelve insoportable. En este punto, entran en acción los vicios. Drogas, adulterio, navegar por la web. Más allá de aquí, La Resistencia se vuelve clínica. Depresión, agresividad, disfuncionalidad. Después, el crimen y la autodestrucción física. Suena como la vida, lo sé, pero no lo es. Es La Resistencia.

11

Si te descubres criticando a otra gente, probablemente lo estás haciendo llevado por La Resistencia. Cuando vemos a los otros empezando a vivir sus «yo» autenticos, nos volvemos locos si no estamos viviendo el nuestro propio. Los individuos que viven sus propias vidas casi nunca critican a otros. Si hablan en algún momento, es para dar ánimo. Mírate a ti mismo. De todas las manifestaciones de La Resistencia, la mayoría solo nos hieren a nosotros mismos. La crítica y la crueldad también dañan a otros.

12

Las dudas en uno mismo pueden ser un aliado. Sirven como un indicador de las aspiraciones. Reflejan el amor, el amor por algo que soñamos hacer, y el deseo, el deseo de hacerlo. Si te encuentras a ti mismo preguntándote (y preguntándole a tus amigos), «¿De verdad soy escritor? ¿Soy en verdad artista?» lo más probable es que lo seas. El innovador fraudulento está salvajemente seguro de sí mismo. El verdadero está muerto de miedo.

13

La Resistencia es directamente proporcional al amor. Si sientes una Resistencia masiva, las buenas noticias es que significa que ahí hay también un amor tremendo. Si no amases ese proyecto que te resulta aterrador, no sentirías nada. El opuesto del amor no es el odio, es la indiferencia.

14

Cuanta más Resistencia experimentas, más importante es para ti tu arte / proyecto / empresa sin realizar, y más gratrificación sentirás cuando lo finalmente lo hagas.

15

Este es el truco: nunca estamos solos. En cuanto ponemos un pie fuera del alcance la luz de la hoguera, nuestra musa ilumina todo desde nuestro hombro como una mariposa. Este acto de valentía invoca infaliblemente esa parte más profunda de nosotros mismos que nos apoya y sostiene.

16

Recuerda, la parte de nosotros que imaginamos que necesita sanar no es la parte desde donde creamos; esa parte es mucho más profunda y fuerte. La parte desde donde creamos no puede ser tocada por nada que hicieron nuestros padres o hizo la sociedad. Esa parte es inmaculada, incorrupta, a prueba de ruido, impermeable y a prueba de balas. De hecho, cuantos más problemas tengamos, mejor y más rica se volverá esa parte.

17

La racionalización es la propaganda de La Resistencia. Es la manera de La Resistencia de esconder un gran palo detrás de su espalda. En lugar de mostrarnos nuestro miedo (el cual puede avengorzarnos e impelernos a hacer nuestro trabajo, La Resistencia se nos presenta con una serie de justificaciones plausibles y racionales de por qué no debemos hacer nuestro trabajo. Lo que es particularmente insidioso acerca de las racionalizaciones que La Resistencia nos presenta es que muchas de ellas son verdad. Son legítimas.

18

Si La Resistencia no pudiese ser vencida, entonces no habría Quinta Sinfonía, ni Romeo y Julieta, ni el puente Golden Gate. Vencer a La Resistencia es como dar a luz. Parece absolutamente imposible hasta que recuerdas que las mujeres vienen haciéndolo de manera exitosa, con ayuda o sin ella, durante cincuenta millones de años.

19

Maugham contó otra verdad más profunda: que realizar el mundano acto físico de sentarse y ponerse a trabajar, ponía en movimiento una misteriosa pero infalible secuencia de eventos que producen la inspiración con tanta seguridad como si la diosa hubiese sincronizado el reloj con el suyo.

20

El profesional se arma a sí mismo con paciencia, no solamente para darles tiempo a las estrellas para que se alineen con su carrera, sino también para no quemarse en cada trabajo individual. Sabe que cada uno, sea una novela o la remodelar la cocina, toma el doble tiempo que pensó y cuesta al menos el doble. Él lo acepta. Lo reconoce como una realidad.

21

El profesional no puede vivir así. Está en una misión. No tolera en el desorden. Elimina el caos de su mundo para desterrarlo de su mente. Quiere tener la alfombra limpia y la entrada de casa barrida de manera que la musa pueda entrar sin ensuciarse el vestido.

22

El profesional no se toma el rechazo de manera personal porque eso refuerza a La Resistencia. Los editores no son el enemigo; los críticos no son el enemigo. La Resistencia es el enemigo. La batalla está dentro de nuestras propias cabezas. No podemos permitir que la crítica externa, incluso si tiene razón, fortifique a nuestro enemigo interno. Ese enemigo ya es bastante fuerte de por sí.

23

El profesional presta atención a la crítica buscando aprender y crecer. Pero nunca olvida que La Resistencia usa la crítica contra en su contra a un nivel más diabólico. La Resistencia recluta a las críticas para reforzar la quinta columna de miedo que ya está trabajando dentro de la cabeza del artista, buscando romper su voluntad y agrietar su dedicación. El profesional se deja caer por esto. Su resolución, por delante de todas las demás, permanece: no importa qué haga, no dejaré que la resistencia me venza.

24

Debido a que nos sentamos día tras día y continuamos trabajando, algo misterioso empieza a suceder. Un proceso se pone en marcha por el cual, inevitable e infaliblemente, el cielo viene en nuestra ayuda. Fuerzas invisibles se alistan a nuestra causa; la serendipia refuerza nuestro propósito.

25

El desprecio al fracaso es nuestra virtud cardinal. Al limitar nuestra atención territorialmente a nuestros propios pensamientos y acciones —en otras palabras, a la obra ya sus demandas—, movemos la tierra bajo los pies del enemigo que frente a nosotros, pintado de azul, golpea su escudo y blande su lanza.


¿Qué te han parecido estas citas? ¿Hay alguna que haya resonado en ti de manera especial? ¿O lo han hecho todas? Ya sabes, no dejes de dejar tu comentario aquí abajo con tu opinión.


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Una idea sobre “25 citas sobre lo que te impide escribir y muchas cosas más: La Resistencia («The War of art»)

  • Keyla Milagros Torrealba

    Un cordial saludo desde Venezuela…..llegué a Ud. buscando material sobre sistema operativo LUBUNTU, y como ahora estoy en proyectos muy interesantes en los que me doy cuenta que estoy postergando tareas, dí con sus comentarios sobre la resistencia. Me llamó bastante la atención especialmente la frase “El innovador fraudulento está salvajemente seguro de sí mismo. El verdadero está muerto de miedo.”. Le felicito por su creatividad sin límites.